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Gran Danés

(9 fotos)Categoría Razas de Perros
El Dogo Alemán desciende en buena parte de los alanos o alantes, una raza de perros grandes introducidos en Europa por los alanos, un pueblo iraní expulsado por los hunos que se instaló en Europa. Eran feroces guerreros, igual que los godos, los burgundios o los francos y tenían perros ague­rridos y combativos como auxiliares. Se trataba de sólidos molosoides entre los cuales destacaba el Alano Vaultre y el Alano Gentil entre los perros utili­zados en la caza y el Alano de Matadero, empleado como perro de guarda y de defensa. Algunos de esos animales debieron quedarse en Baviera y en Wur­temberg ya que podemos encontrarlos representados en tapices medievales embutidos en armaduras, cotas de malla y tocados incluso con sombreros de plumas.

Si proseguimos con nuestro recorrido histórico, encontraremos que en los escritos de Grazio Falisco (siglo u d.C.) se hace mención a un perro similar al dogo alemán. Esculturas romanas y griegas nos representan también un perro muy parecido; por otra parte, en el museo de Mónaco se conserva una moneda griega del siglo v a.C. que nos ofrece una prueba indiscutible de la antigüedad de esta raza.

En escritos cinológicos de los siglos iv y v d.C. aparecen descripciones de perros que pueden ser considerados perfectamente como antecesores de nuestro dogo alemán.

Un cinólogo histórico, Sydenham Edwards, en su obra Cinografia Británica hace referencia a un perro cuyas características son análogas a las del dogo.

Recordemos que este perro se encuentra representado en pinturas de Snyder, Rubens y Paolo Veronese; también lo hallamos en un aguafuerte de Antonio Tempesta, copia de un tapiz del 1609; en diversos tapices de los siglos xiv y xv aparecen tipos de perros semejantes pero representados siempre en escenas de caza.

Llegamos así a la conclusión de que, aunque haya existido un tipo de perro de caza cuyas características morfológicas fueran muy similares e incluso casi idénticas a las de nuestro actual dogo, es evidente que los múltiples cruces realizados a través de los tiempos entre diversas variedades de esta raza han alejado a aquel perro mítico de la funcionalidad venatoria y lo han incorporado definitivamente al género de guarda y defensa.

A finales del siglo pasado se dieron en Alemania los primeros pasos hacia la adopción de las características oficiales de esta raza, lo que culminó años después con la redacción del primer estándar oficial del dogo alemán.

Esta raza estaba repartida por diferentes países, pero Alemania, al ocuparse de ella desde finales del siglo pasado, adquirió oficialmente la paternidad de la misma. Así, en 1880, durante la celebración en Berlín de una exposición canina, un grupo de jueces interesados en estudiar la raza,bajo la dirección del doctor Bodinus, definieron oficialmente por primera vez sus características y determinaron la abolición definitiva de los nombres de danés y dogo de Ulm.

Pero el estándar completo no llegaría a consolidarse de manera definitiva hasta el año 1891, cuando fue redactado por el propio club de raza; los cambios producidos a partir de ese momento se consideran simples matizaciones que no modifican sustancialmente los principios básicos establecidos.

A partir de todo lo expuesto, podemos llegar a la conclusión de que el dogo puede ser considerado como un producto de cruces y selecciones diversas; entre sus antecesores destaca el mastín inglés, a través del cual y mediante todo un proceso se llegó a un perro grande, progenitor del dogo, que sería el Canis familiaris decumanus.

El nombre de alano, como se conoce a este perro en Italia, puede tener algo que ver con los alanos, pueblos bárbaros que invadieron el Imperio Romano durante el siglo vi;por otra parte, según el testimonio del historiador alemán David Cassel (1818-1893), en antiguos monumentos egipcios de 3.000 años antes de nuestra era se hallan representaciones de un perro muy similar al actual dogo alemán.

Asimismo parecen interesantes los relatos que Urbano Godofredo Siber, historiador y arqueólogo alemán (16691742), nos narra sobre Megástenes, historiador y geógrafo griego que vivió en tiempos de Alejandro Magno. Los datos que nos refiere se remontan al año 327 a.C., cuando Megástenes fue embajador en la corte de Sandracoto, rey de los prasienses, y dejó escrita una amplia información sobre las costumbres de la India, así como sobre su fauna. Nos cuenta Megástenes que Sandracoto poseía y regalaba perros de tipo pesado, con cabeza grande y musculosa, orejas largas y caídas, hocico y labios colgantes.

Origen e historia del Dogo Alemán

Fue probablemente en el sur de Alemania donde se conformaría poco a poco el antepasado del Dogo Alemán. Es lo que da a entender el nombre de Ulm, una pequeña ciudad de Wurtemberg con la que se asoció durante mucho tiempo el nombre de la raza, conocida con el nombre de Dogo de Ulm (ulmer dogge). Pero también se le dieron otros muchos nombres al antepasado del Dogo: Tiggerdogge (dogo atigrado), Saupacker o Hatzrude Saufanger (asesino de jabalíes), Altdeutsche Dogge (dogo antiguo alemán), Metzgerhund (perro de carnicero), Boarhund o Wild-boardhund, o también Kammerhund (perro de corte) cuando la raza, adoptada por las cortes principescas alemanas, fue aupada a lo más alto de la escala social hasta el punto de que algunos perros llevaban collares de oro macizo. Esta gran diversidad no debe inducir a error, pues en todos los casos se trata del mismo perro, reconocible por su tamaño y silueta.

Cuando la cinofilia quiso afirmarse como una ver­dadera ciencia en el siglo XIX, tuvo que escoger entre las diferentes denominaciones del Dogo una que debería tener carácter oficial. Pero la elección motivó duras controversias con evidentes implicacio­nes políticas. Pues mientras los alemanes considera­ban al Dogo como un perro netamente nacio­nal (en 1870 el canciller Bismarck tenía dos dogos de Ulm de color pizarra y gustaba de mostrarse con ellos), algunos cinólogos le ponían el nombre de Gran Danés, lo que planteaba un delicado problema de nacionalidad.

A partir de 1870 aproximadamente, los alemanes hicieron lo imposible por ponerle a la raza una eti­queta puramente germánica de modo que el térmi­no Deutsche Dogge, que ya se utilizaba desde hacía algunos años fue adoptado oficialmente en 1877 por una asociación de criadores presidida por el director del parque zoológico de Berlín. A partir del año siguiente, todos los perros hasta entonces llamados Dogo de Ulm, Gran Danés u otros nombres, se presentaron con la denominación única de Deuts­che Dogge en la exposición canina de Frankfort.

A pesar de todo persistía una cierta ambigüedad. En 1897 el conde de Bylandt describía dos razas diferentes, el Deutsche Dogge y el Danks Hunde. Y en 1906, el francés Pierre Mégnin también distinguía el Gran Danés y el Dogo Alemán a cuyo respecto cabía preguntarse si se trataba realmente de un Dogo y si era alemán.

La confusión llegó a ser total después de la Gran Guerra, Paul Dechambre, decidió en 1921 utili­zar la denominación de Gran Danés y afirmaba que ello no significaba que el perro tuviera que proce­der de Dinamarca. De igual forma que los tér­minos Dogo Alemán, Dogo de Ulm o Dogo de Wur­temberg tampoco significaban que tales lugares fueran los de origen de la raza. Tal confusión tenía raíces antiguas, como lo prueba el hecho de que Buffon hubiera atribuido un sentido esencialmente estético al término “Danés”; cuando el naturalista hablaba de Gran Danés y Pequeño Danés (este último era el dálmata, que constituye una raza específica) se refería a unos perros con la capa moteada de negro y blanco (lo que corresponde al sentido de las palabras “Danés” y “danesado” en francés antiguo).

También se ha hablado sobre la relación que el dogo haya podido tener con la caza; existe incluso quien sostiene que debería considerarse como una raza de caza, basándose en el hecho de que antiguamente era destinada, en jaurías, a la caza del jabalí. Esta teoría es confirmada por un escritor francés conocido por el seudónimo de Gaston Phoebus, quien señala que, en francés antiguo, a este tipo de perro se le daba el nombre de vautre, derivado de la palabra vautroit, que significa «jauría para la caza del jabalí».

Los que defienden que el dogo forma parte de las razas de caza se basan mayoritariamente en la costumbre del corte de orejas, ya que, caídas, como las tiene en estado natural, podrían ser fácilmente mordidas por una presa que atacara en un último intento por defender su vida.

Otros Nombres del Gran Danés

Dogo Alemán, Deutsche Dogge, Great Dane.

Vídeo del Gran Danés

Origen del Gran Danés

Fuentes

Otras razas de perros gigantes

Logotipo Leonberger Leonberger Leonberger
Logotipo Pastor de Anatolia Pastor de Anatolia Coban Köpegi, Anatolian Shepherd Dog.
Logotipo Deerhound Deerhound Lebrel Escocés, Scottish Deerhound.
Logotipo Bullmastiff Bullmastiff Bullmastiff
Logotipo Pastor Rumano de Mioritza Pastor Rumano de Mioritza Ciobanesc Românesc Mioritic.
Logotipo Komondor Komondor Komondor
Logotipo Mastín Español Mastín Español Spanish Mastiff.
Logotipo Dogo de Burdeos Dogo de Burdeos Dogue de Bordeaux, Bordeauxdogge.